OpenAI apuesta por un modelo abierto de inteligencia artificial

OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT y una de las principales desarrolladoras de inteligencia artificial (IA) en el mundo, anunció que está trabajando en un modelo de IA generativa más abierto.
Este giro estratégico responde a la creciente competencia en el ámbito del código abierto, donde actores como Meta, con su familia de modelos Llama, y DeepSeek, con su modelo R1, han tomado protagonismo en los últimos meses.
La decisión marca un cambio significativo en la estrategia de OpenAI, que hasta ahora había apostado por modelos cerrados, limitando la posibilidad de modificación por parte de terceros. Empresas como Google han respaldado este enfoque, argumentando que los modelos abiertos pueden ser más vulnerables a usos indebidos y representar riesgos en ciberseguridad.
El cambio de rumbo también llega en un momento en el que OpenAI enfrenta presiones externas. Elon Musk, uno de sus primeros inversores y crítico recurrente de la compañía, ha insistido en que la empresa debería regresar a su visión original de una IA de código abierto y accesible.
Además, muchas empresas y gobiernos han manifestado preocupación sobre la dependencia de modelos cerrados, especialmente en sectores donde la protección de datos y la soberanía tecnológica son clave. Este panorama ha favorecido el crecimiento de alternativas como los modelos de Meta y DeepSeek, que permiten a las organizaciones descargar y personalizar la tecnología sin comprometer la privacidad o la seguridad de sus datos.
Zuckerberg anunció recientemente que Llama alcanzó los 1,000 millones de descargas, mientras que DeepSeek ha irrumpido con fuerza al ofrecer soluciones de menor costo.
Para México, la decisión de OpenAI podría abrir nuevas oportunidades en el desarrollo y adopción de IA en sectores estratégicos como la manufactura, los servicios financieros y la industria creativa.
Contar con modelos más accesibles permitiría a empresas mexicanas innovar sin depender de soluciones extranjeras completamente cerradas. Además, el ecosistema de startups tecnológicas podría beneficiarse al integrar inteligencia artificial de manera más flexible, acelerando su crecimiento y competitividad en el mercado global. Sin embargo, también representa desafíos, especialmente en términos de infraestructura digital y talento especializado.
A pesar de los avances, la capacitación en IA y el acceso a tecnología de punta siguen siendo áreas de mejora para que el país pueda aprovechar al máximo estas innovaciones.
El anuncio de OpenAI marca un punto de inflexión en la industria, con implicaciones que van más allá de la competencia empresarial. La evolución de la IA abierta podría transformar la manera en que las empresas mexicanas adoptan esta tecnología, generando nuevas oportunidades de crecimiento, pero también desafíos en términos de regulación y ciberseguridad.
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, confirmó en X que esta decisión ha estado en consideración por un largo tiempo, pero que hasta ahora otras prioridades habían tomado el foco. Con la creciente demanda y competencia en el sector, la compañía ha decidido avanzar en esta dirección.
El futuro de la IA sigue en construcción y México tiene el potencial para aprovechar este cambio, siempre que logre fortalecer su infraestructura digital y fomentar la colaboración entre empresas, instituciones académicas y el gobierno. La apertura de estos modelos podría marcar una nueva etapa en la adopción tecnológica en el país, pero también exige una estrategia clara para convertir estos avances en beneficios concretos para la economía y la sociedad.
Colaboración: Editorial Auge.