México se posiciona entre los países más felices del mundo

México ha logrado posicionarse entre las diez naciones más felices del mundo, de acuerdo con el Informe Mundial de la Felicidad 2025, elaborado por la Universidad de Oxford, Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible (SDSN) de la ONU.
Este avance representa un salto significativo de 15 posiciones respecto a la edición anterior, consolidando al país como el décimo más feliz del planeta.
El ranking analiza datos de 147 países y se basa en factores como la percepción del bienestar, el apoyo social, el ingreso per cápita, la salud, la libertad de elección y la generosidad. En esta edición, los países nórdicos mantuvieron su dominio, con Finlandia liderando la clasificación por octavo año consecutivo.
En Latinoamérica, México se ubicó en el segundo lugar, solo detrás de Costa Rica, que alcanzó la sexta posición global.
Este ascenso en la medición refleja una mejora en aspectos clave como las redes de apoyo social y las estructuras familiares, elementos que han sido reconocidos como pilares fundamentales del bienestar en la sociedad mexicana.
La cultura de comunidad, la calidez de las relaciones interpersonales y la capacidad de adaptación ante retos económicos y sociales han sido históricamente fortalezas del país, lo que se traduce en un ambiente dinámico y resiliente para la actividad económica.
México cuenta con una economía diversificada, una ubicación estratégica y una fuerza laboral joven que representa una ventaja competitiva en la región. La estabilidad en ciertos sectores productivos y el atractivo del país para la inversión extranjera son factores que han fortalecido su posicionamiento en distintos mercados.
Sin embargo, persisten desafíos que pueden limitar el desarrollo de este entorno positivo. Las brechas de desigualdad, los retos en seguridad y la incertidumbre en materia regulatoria siguen representando factores de riesgo para la percepción del bienestar. A pesar de los avances en distintos sectores, la informalidad laboral y el acceso limitado a ciertos servicios siguen afectando la calidad de vida en diversas regiones.
Estas debilidades pueden influir en la atracción de nuevas inversiones y en la confianza empresarial, por lo que resulta fundamental trabajar en estrategias que fomenten la estabilidad y el crecimiento sostenible.
El reconocimiento de México en este índice internacional también abre nuevas oportunidades para consolidar un modelo de desarrollo basado en la calidad de vida, la innovación y la sostenibilidad. El crecimiento de sectores como la tecnología, la industria manufacturera avanzada y el nearshoring refuerzan el atractivo del país como un destino clave para los negocios. La expansión de infraestructura, el fortalecimiento de la educación y el impulso a la digitalización pueden contribuir a capitalizar este posicionamiento en beneficio del mercado.
A medida que México avanza en este tipo de mediciones, la imagen del país se fortalece en el escenario global. Un entorno con altos niveles de felicidad favorece la productividad, el consumo y la confianza empresarial, lo que puede traducirse en un impulso adicional para distintos sectores.
Collaboration: Editorial Auge.